“Este es el secreto de acoger. Hacer que tus invitados se sientan bienvenidos y como en casa. Si lo haces con sinceridad, lo demás se cuida solo.” Una frase de Barbara Hall que resume en pocas palabras la esencia y la misión a la que todo hogar está llamado a responder: acoger y hospedar. Un espíritu que Ceramica Fondovalle ha interpretato plenamente en la renovación del nuevo laboratorio creativo, un espacio que no solo expone los productos y el know-how de la empresa, sino que sobre todo se presenta como un entorno para ser vivido.
La nueva “casa” Fondovalle es una combinación perfecta de colores, materiales y una experiencia sensorial de las colecciones y soluciones cerámicas, todo ello ubicado en un escenario atractivo y acogedor. Desde los matices pop de la entrada, eco de los colores vibrantes del estilo de Warhol, hasta una sucesión de ambientes y materiales nunca iguales.
A dar la bienvenida al visitante está el espacio que por excelencia representa el hogar: la cocina. Aquí, combinaciones cromáticas entre tonos claros y oscuros, con detalles decorativos en las paredes, delinean un ambiente donde el gres porcelánico se convierte en el protagonista de las superficies y de los elementos de mobiliario, como mesas y encimeras completamente realizadas con placas efecto mármol.
El recorrido dentro del “laboratorio” abre panoramas de interiorismo contemporáneo y en línea con las tendencias del momento. Mezclas atrevidas de colores y formas caracterizan los espacios dedicados al relax, donde es posible observar la versatilidad de los productos Fondovalle. Desde pavimentos y revestimientos que van de tonos neutros a matices intensos —expresión de un carácter y una identidad bien definida— hasta platos de ducha y lavabos construidos íntegramente con materiales de primera calidad, donde la estética captura la mirada del observador.
Atención al detalle, soluciones de vanguardia y un gusto refinado son los ingredientes que identifican y narran este espacio, donde encontrar materiales innovadores para proyectos de diseño y, al mismo tiempo, un lugar donde sentirse como en casa.